Mi nombre es Carlos Martí. Soy educador canino y hoy quiero hablarte sobre la conducta higiénica en los cachorros, o lo que es lo mismo «¿cómo enseñarles a hacer sus necesidades fuera?»

Introducción

A menudo recibo llamadas pidiéndome ayuda en la educación y adiestramiento de un cachorro. Durante la entrevista, y dentro de mi intención de recopilar información acerca de las inquietudes o problemas que el tutor del cachorro pueda tener, me encuentro que en la mayoría de los casos, una de las máximas (incluso a veces prácticamente la única) inquietudes es conseguir que el perro no haga sus necesidades por toda la casa.

Inquietudes comunes conducta higiénica

  • Por favor, ayúdame a que mi cachorro no se haga pís por toda la casa
  • No consigo que mi cachorro haga sus necesidades fuera
  • En la calle el cachorro juega y se olvida de hacer sus cosas !
  • Mi cachorro me esta destruyendo el parquet del salón con la orina
  • Mi casa huele muy mal. Ayuda !

 

Cuestión de prioridades

Trabajar los diferentes aspectos u objetivos dentro de la educación del cachorro suele ser una cuestión de prioridades. Donde hacer las necesidades fuera suele ser el «top de la lista» para muchas personas.

Como norma general las preocupaciones mayores en cuanto a los supuestos «problemas de conducta» del cachorro suelen ser los siguientes:

  • Hacer las necesidades fuera de casa
  • El cachorro muerde el mobiliario o las paredes
  • Muerde las manos con mucha intensidad
  • Se lleva todo lo que encuentra a la boca
  • Ladra y se vuelve loco cada vez que ve un perro si no puede acercarse a saludarlo
  • Tira mucho de la correa
  • No consigue calmarse
  • Muerde la correa

Para comenzar debo decirte que todos estos «hábitos» que tanto inquietan y molestan a los tutores de cualquier cachorro son completamente normales en esta etapa de desarrollo.
Y aún más la conducta higiénica o hacer sus necesidades fuera, ya que interviene un factor físico (acaso ¿un bebé es capaz de contener por mucho tiempo la orina?)

 

La educación del cachorro debe basarse en ir educando y enseñando al animal ciertos aspectos de forma gradual y teniendo en cuenta las capacidades del cachorro a esta temprana edad.

A mi entender (desde el punto de vista de un educador canino) hay otras prioridades mucho más importantes a trabajar en un cachorro que plantearse conseguir que el perro haga sus necesidades fuera en tiempo record:

  • Prevención de miedos e inseguridades
  • Socialización correcta
  • Habituación a estímulos, entornos y situaciones
  • Interacciones adecuadas (menor estrés y calma)
  • Prevenir hiper-apego y ansiedad por separación

Esto si son puntos muy prioritarios a ir trabajando en el cachorro. Debes saber que solo con paciencia y un mínimo trabajo, el perro terminará haciendo sus necesidades en la calle de forma natural a medida que comience a contener y por su propia naturaleza (el resto de puntos marcados anteriormente NO suelen surgir porque si, hay que trabajarlos)

 

Expectativa real

Lo primero a tener en cuenta es tener una expectativa real de lo que tenemos (un cachorro) y saber que vamos a recoger pis y cacas a menudo por un tiempo (ni el mejor de los adiestradores nos va a librar de ello).
Así que, si no estas dispuesto a ello, no deberías plantearte tener un cachorro en casa.

 

¿Qué podemos hacer?

Al margen de que trabajar la conducta higiénica no debe ser nuestra máxima prioridad en la educación del cachorro, si debemos dedicar algún tiempo a ir entrenando y educando este aspecto (siempre con paciencia, a través de métodos amables y con una expectativa real) para que el animal vaya entiendo que hacer sus necesidades fuera es algo natural, cómodo y que además le reporta beneficios (además de ir ayudándole poco a poco a que vaya trabajando su contención).

 

 Y castigar ¿funciona?

Existe mucha polémica con esto de los métodos educativos para enseñar al cachorro una conducta higiénica correcta. Mi recomendación es NO emplear el castigo ni correcciones en el proceso. Te dejo algunos motivos bastante aplastantes para no hacerlo:

 

  • Tenemos un perro en época de aprendizaje intenso. Potenciar el miedo y la inseguridad no van a venir nada bien que digamos.
  • Aplicar castigo cuando un cachorro hace sus necesidades en casa, puede implicar que no quiera volver a hacerlo delante de ti por miedo a ser castigado (algo que no te va interesar demasiado cuando salgas a la calle). Es decir, puede que el perro aprenda a no hacer sus necesidades en tu presencia.
  • En el supuesto de aceptar que el castigo funciona, deberías tener un Timing excelente. Es decir, de nada sirve castigar a un cachorro al encontrarte «la sorpresita» al llegar a casa o minutos más tarde.
  • El castigo puede generar confusión. El cachorro no entiende porque es castigado (hacer sus necesidades es bastante normal para él).
    Así que, mejor olvidar los típicos consejos de parque o de la vecina del quinto sobre restregar el hocico en la orina o darle con un periódico en la cabeza cada vez que haga sus cosas en casa.

¿Y qué hacer?

Lo primero es entender lo siguiente y emplear la empatía antes de comenzar a trabajar:

Los cachorros necesitan evacuar con mucha frecuencia, por ello, en muchas ocasiones existen pequeños accidentes dentro del hogar.

Por mucho que nos cueste creerlo, como norma general, a ningún perro le gusta hacer sus necesidades dentro de casa (al menos cerca de donde duermen, comen o beben).

 

Recomendaciones

  • Aumentar el número de salidas a la calle (5 a 7 día) para que el 
cachorro pueda evacuar todas las veces que lo necesite).
  • Existen determinados momentos donde un cachorro es más probable que necesite 
hacer sus necesidades: después del sueño, después de beber y después del juego. Vamos a 
aprovechar estos momentos para establecer las rutinas de salida.
  • Una vez en la calle, cuando el perro termine de hacer sus necesidades, le damos un 
premio y lo elogiamos.
  • Cuando el perro se quede solo en casa, o si todavía no sale a la calle, deberemos
 establecer una zona para hacerlo. Una buena idea es dejarlo en una habitación, en 
una esquina pondremos su camita, agua y comida y en la otra esquina su lugar para 
hacer las necesidades (podemos utilizar periódicos o empapadores).
  • Si ocurre algún accidente dentro de la casa, nunca utilizaremos lejías o amoniacos 
para limpiarlo (fijarían todavía más el olor).
  • Algunos cachorros pueden tener problemas para aprender a hacer sus 
necesidades en la calle, normalmente debido a problemas de miedo o porque se 
excitan tanto al salir a la calle, que olvidan hacerlo (estos perros 
necesitarán un poco más de tiempo en su aprendizaje).
  • Emplear un transportin (siempre con habituación previa al mismo y vigilando el tiempo que el cachorro permanece dentro) puede ser una buena idea para que comience a contener por un poco más de tiempo.
  • Trabajar en la socialización del cachorro. Además de ser totalmente necesario para la prevención de miedos, inseguridad y agresividad, el aprendizaje por imitación funciona. Si tu cachorro ve a otros perros orinando en el parque, es probable que comience a imitarlos.

 

Emplear empapadores

Los empapadores, serrín o periódicos son una muy buena opción para enseñar al animal temporalmente a hacer sus necesidades en un lugar determinado de la casa.

Suele ser tarea fácil enseñar al cachorro a acudir al empapador en caso de emergencia. Suele bastar con dejar en el empapador algo de fragancia de su propia orina para incentivar a que lo haga en ese lugar y después ofrecerle algún premio.

Inconvenientes

  • Queramos o no le estamos enseñando un «cuarto de baño en casa» que posteriormente pretenderemos trasladar por completo a la calle (aprender para desaprender).
  • En muchos casos el cachorro juega y destruye el empapador.

Recomedación de uso

Desde mi opinión y experiencia suelo recomendar el uso de empapadores en las siguientes circunstancias:

  • Si el cachorro todavía no sale a la calle por no tener todas las vacunas.
  • Si no se puede sacar al cachorro todas las veces necesarias.
    Si traemos a casa al cachorro a una edad adecuada (y no tan prematura) como pueden ser las 10 semanas, ya prácticamente viene con el periodo de vacunación correcto y disponemos de tiempo, será mejor opción no emplear empapadores y trabajar directamente en la calle.

NOTA: Es muy importante que inicialmente dejes al cachorro que consiga confianza en el exterior, de lo contrario no soltará «ni gota». No debes forzar tiempos solo para que consiga hacer sus necesidades fuera.

Si necesitas ayuda o asesoramiento en la educación o adiestramiento de tu cachorro no dudes en contactar conmigo o acceder a mis cursos

Publicado por: Carlos Martí – informacion@manydogs.es

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